M.G.S.T. Marizol Charles Gómez

Universidad Riviera, Playa del Carmen

marizol.charles@universidadriviera.mx

 

 

El turismo al inicio del siglo XXI es considerado la tercera actividad más importante en el mundo, convirtiéndose en uno de los sectores económicos que crece con mayor rapidez según la OMT[1] (2020) y SECTUR[2] (2003), además, ponderado como un fenómeno beneficioso que provee una alternativa de desarrollo y estímulo para los sectores públicos y privados en destinos turísticos (Benseny, 2009 y Velasco, 2009).

Actualmente, aumenta la creación de destinos emergentes enfocados a la industria turística, buscando la satisfacción del consumidor potencial, es decir, turista con un perfil cada vez más difícil de segmentar, al mismo tiempo, se convierte en un factor clave para la generación de empleos, atracción de inversión capital privado e innovación de tecnologías, utilizando los atractivos culturales y naturales del destino, dando como resultado su dependencia a los recursos propios (Velasco, 2009 y Oyarzún y Szmulewicz, s/f).

Los Destinos Turísticos, de acuerdo con Oyarzún y Szmulewicz (s/f,), enfrentan nuevos retos y desafíos que los hacen vulnerables a los cambios acelerados en el entorno internacional, nacional y estatal, en la parte económica, político y tecnológico, agregando el riesgo constante de deterioro en la infraestructura urbana por la falta de planificación en el uso de suelo, el creciente número de competidores que ofrecen el mismo producto turístico, la exclusión de la comunidad en la actividad turística y la débil coordinación entre los actores del turismo con el desarrollo de estrategias que inciden en una mala percepción hacia el destino mismo (Arroyo, López, Romano, Serrano y Frausto, 2015 y Velázquez et.al, 2018 citado en Charles, 2019),

Instituciones Internacionales como la Organización Mundial de Turismo (OMT), Organización de las Nacionales Unidas (ONU), la Organización de los Estados Americanos (APEC), entre otros, hacen énfasis en recomendar a los países en promover un desarrollo o productos turísticos que vayan de la mano con la conservación de la naturaleza, salvaguardar la cultura tanto material como inmaterial, incluir en los planes de gestión a las comunidades inmersas y las instituciones educativas en la toma de decisiones, mejor cooperación y comunicación entre la industria privada y pública, pero ¿ realmente los gestores de los destinos turísticos están dispuestos a cumplir de manera integral las recomendaciones de las ONGS?, nosotros como sociedad ¿ qué tan dispuestos estamos en reducir nuestro consumo de necesidades básicas y preocuparnos por los recursos de las próximas generaciones?,  ¿realmente conocemos la estructura que demanda la sustentabilidad?.

Por consiguiente, buscar la sustentabilidad es mucho más que un discurso en realizar políticas turísticas, proyectos, marco jurídico, creación de infraestructura y planta turística es comprometernos en reducir nuestra huella ecológica, en sensibilizarnos como sociedad en asumir la responsabilidad de conservar a toda costa nuestros recursos naturales y reducir su consumo irracional, es primordial, cambiar nuestro pensar. La calidad de vida no abarca solamente el crecimiento económico, al contrario, una calidad de vida también incluye respirar aire limpio, tener derecho al líquido vital (agua), vivir en un espacio seguro, un trabajo con un sueldo competitivo, educación de calidad y sobre todo derecho a la alimentación sana.

 

Administración y Desarrollo en Destinos Turísticos

 

La administración consiste en tener la responsabilidad en planificar, organizar, mandar, coordinar y controlar, es realizar objetivos a cortos, mediano y largo plazo, por otro lado, desarrollo es el resultado de una planificación, crecimiento o progreso económico, social y políticamente (Calderón, s/f y SECTUR, 2003).

En un destino turístico la administración y desarrollo son primordial en donde los actores públicos, privados, estancias educativas y la comunidad deben trabajar en conjunto con objetivos reales no surrealistas (OMT, 2021 y MINCETUR[3], 2015), por un lado, la estructura de Gobernanza implemente programas y políticas integrales de lo especifico a lo general enfocadas a sus necesidades, además, que se lleve a cabo un compromiso y comunicación de transparencia, reduciendo las brechas entre los actores del turismo (Bermejo, 2014 y Velasco, 2009). Por otro lado, realizar un inventario de diagnóstico de los atractivos naturales y culturales, agregando los que se consideran patrimonio mundial, e idear un plan de acción para su conservación y valoración, así mismo, parte fundamental apostar e incluir a las estancias educativas con proyectos de investigación específicos y la transmisión de conocimientos a las generaciones futuras, evitar que algunos sectores de la industria turística se aproveche indistintamente de los atractivos y patrimonio de manera irracional, en vez de sustentable (Velazco, 2009 y Charles, 2019).

Al mismo tiempo, monitorear y evaluar la gestión de los destinos turísticos, para realizar mejoras constantes, evitar el deterioro o desaparición irremediable de los atractivos y el patrimonio, también, evaluar si estas acciones benefician de manera integral a la comunidad mejorando su calidad de vida; en definitiva, cada destino turístico, ya sea emergente o consolidado, para no caer en declive debe apostar en desarrollar estrategias de gestión sustentable como señala Charles (2019), en la parte social la distribución racional de los bienes para reducir la pobreza, promover la identidad cultural y mejorar la educación, es elemental una población instruida y sana, por consiguiente, la dimensión ambiental se debe reducir el consumo acelerado de los recursos naturales, incluyendo los stocks para futuras generaciones, controlar el uso de agua, apostar por energías limpias renovables, implementar estudios de capacidad de carga en los destinos turísticos, para evitar su deterioro o declive, disminuir la emisión de desechos y aumentar los niveles de rehusó (Bermejo, 2014).

Por último, en la dimensión económica, lograr la cooperación internacional, en mejorar políticas de regulación y financiamiento equilibrado para los países en vías de desarrollo y no desarrollados, fomentar la igualdad de oportunidades en la sociedad, no discriminación y mejorar las estrategias de comercialización (Bermejo, 2014).

En definitiva, todos los actores del turismo tienen una gran responsabilidad en conservar los recursos naturales, de acuerdo con Niglio (2021) “nuestro planeta es nuestra herencia y la de las futuras generaciones”, por lo tanto, todos debemos participar activamente en conocer las estrategias enfocadas al aprovechamiento sustentable de los atractivos turísticos y el cumplimiento de estas, además, en impulsar una gestión integral en los destinos o productos turísticos la sustentabilidad sea el objetivo primordial.

 

Referencias

Altamira Vega, R., & Múñoz Vivas, X. (2007). Turismo como motor de crecimiento económico. Anuario Jurídico y Económico Escurialense(XL), 677-710. doi:1133-3677

Benseny, G. (2009). El turismo como estratégia de desarrollo en territorio litoral. Cuestiones socio- institucionales. Aportes y transferencias, Vol. 13(Núm. 1), 27-66. doi:0329-2045

Bermejo Gómez de Segura, R. (2014). Del desarrollo sostenible según Brundtland a la sostenibilidad como biomimesis. Hegoa, 59, 3-60. doi:978-84-89916-92-0

Calderón, H. (SF). Administración como concepto general. Derecho Admn, 1-34.

Charles Gómez, M. (2019). Gestión del patrimonio cultural como estrategia para su aprovechamiento turístico sustentable en Tulum, Quintana Roo. Universidad de Quintana Roo, División de Desarrollo Sustentable, 1-143.

Ministerio de Comercio Exterior de Turismo en Perú. (2015). Plan Estratégico Nacional de Turismo 2025, turismo con futuro. (M. d. Turismo, Ed.) 1-159.

Niglio, O. (2021, julio 15). Gestión del Patrimonio Cultural. Retrieved from Maestría en Patrimonio Cultural UPTC.

Organización Mundial de Turismo. (2021). Dearrollo Sostenible. Retrieved julio lunes 05, 2021, from https://www.unwto.org/es/desarrollo-sostenible

Oyarzún Edgardo, & Szmulewicz, P. (s/f). Fortalecimiento de la Gestión de Destinos Turísticos, recomendaciones para programas el diseño de programas operativos. Turismo y Sociedad, 7-15.

Secretaría de Turismo. (2003). Planeación y Gestión del Desarrollo Turístico Municipal. Centro de Documentación .

Velasco González, M. (2009, enero - junio). Gestión Turística del Patrimonio Cultural: Enfoques para un Desarrollo Sostenible del Turismo Cultural. Cuadernos de Turismo(Núm. 23), 237-257. Retrieved from http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=39811874012

 

 

[1] Organización Mundial del Turismo

[2] Secretaría de Turismo

[3] Ministerio de Comercio Exterior y Turismo Perú