Por: Mtra. Lorena González Meza, Coordinadora de Licenciaturas Económico Financieras

 

¿Alguna vez te has preguntado qué puedes hacer para mejorar tus finanzas personales?

El primer paso hacia una exitosa administración de tus finanzas personales es conocer lo que se conoce como tu “Cash Flow” o flujo de liquidez, es decir, cuánto gastas mes con mes o año con año en comparación al total de tus ingresos, esto se puede determinar con lo que comúnmente llamamos “presupuesto”.

Esto te permitirá saber cuál es tu balance al final de cada mes y hacer un cálculo de cuánto podrías disponer para ahorrar o invertir. La clave para mantener tus finanzas personales exitosamente es la planeación y la gestión de todos tus recursos, no sólo los financieros sino de tiempo y de conocimiento.

¿Alguna vez te has planteado objetivos diarios que cumplir para alcanzar alguna meta importante? Lo mismo sucede con el “ahorro”, lo puedes incluir dentro de tus objetivos y metas.

¿Aprovechas tu tiempo libre para avanzar en alguna meta o aprender algo nuevo? ¿Dedicas atención a cada tarea una por una? O ¿intentas hacer multitasking? Realizar varias tareas a la vez nos da la sensación de que no avanzamos o de que “no nos alcanza el día”.

¿Realmente estás aprovechando tu preparación profesional en las tareas productivas que realizas en el día a día? ¿Dedicas atención a integrar nuevos conocimientos a tu desempeño profesional? ¿Te actualizas? ¿Dedicas tiempo a la lectura de temas que pueden ayudarte a vivir mejor no sólo a nivel profesional sino personal? Por ejemplo, si te está sobrando tiempo por las noches antes de dormir, puedes “invertir” ese recurso “tiempo” en acrecentar tu recurso “conocimiento” leyendo y aprendiendo sobre finanzas, pero para hablar de inversión, no podemos dejar a un lado el término “ahorro”.

La importancia de ahorrar

Antes de ahorrar es muy importante llevar un registro de tus gastos, hasta de lo más pequeño, tanto en efectivo como a través de tus tarjetas o cuentas, a través de tus estados de cuenta o bien con apps de presupuesto que se encuentran disponibles en sitios como el de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF).

Al principio es probable que olvides registrar algunos, pero puedes hacer un repaso al final del día para que no se te escape nada. Después de un mes o una semana, revisa cuáles de esos gastos puedes reducir o eliminar y eso conviértelo en tu ahorro.

Lo recomendable es destinar el 50% de nuestros ingresos a los gastos fijos como la renta, agua, luz, Netflix, etc., el 30% a los gastos personales como la comida, artículos de higiene personal, transporte, etc. y el 20% restante al ahorro. Esto puede variar de persona a persona.

Existen métodos de ahorro para principiantes que consisten en ahorrar cantidades que incrementen poco a poco durante un periodo determinado. Por ejemplo:

 

Cada semana, ahorra una cantidad fija que irá creciendo en el mismo monto la semana siguiente, así, si decides ahorrar $10 pesos, la primera semana ahorrarás esos $10, la segunda ahorras de nuevo $10 + $10, es decir $20, la tercera semana serán $20 +$10 y la cuarta serán $30 + $10 y así sucesivamente. Tu registro de gastos te ayudará a ver cuáles de ellos se convertirán en tu ahorro la siguiente semana y así eliminarás los llamados “gastos hormiga” (Educación Financiera Actinver, 2021).

Recuerda que la generación de los nacidos entre 1981 y 1999 en México, los llamados “millennials”, no contará con planes de retiro y jubilación como lo tuvieron nuestros padres. Así que es tiempo de empezar tu plan de ahorro para el retiro.

 

¿Cómo puedo invertir?

Existen diferentes formas de inversión desde comprar bienes inmuebles como una casa o un terreno, inversiones en Certificados de la Tesorería de la Federación (CETES) y las Unidades de Inversión (UDIS)

¿Qué son los CETES?

Son títulos de crédito que se dan al portador y son emitidos por el gobierno mexicano con un plazo máximo de un año. Básicamente es un préstamo que le realizas a la federación a cambio de un interés (este será un pequeño porcentaje que será tu utilidad o rendimiento por haber invertido en la federación).

UDIS

Son también instrumentos de inversión emitidos por el Banco de México y cuyo valor se establece mediante las variaciones del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y toman en cuenta la inflación, por lo tanto, sus tasas de interés (en este caso de rendimiento) son fijas.

Fondos de inversión

Son los instrumentos para invertir que más se utiliza en el mundo porque, además de que los montos de inversión mínimos son bastante accesibles, tanto que te brindan buenas utilidades.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), en su ABC para la inversión, recomienda tomar en cuenta los siguientes puntos:

· Fijar una meta. De esa manera podrás establecer cuánto cuesta lo que quieres lograr y cuándo lo vas a necesitar. Realizar un presupuesto. Identifica los recursos que tienes disponibles.

· Identificar los diferentes instrumentos que ofrece el mercado. Infórmate, compara los productos y elige la opción que te convenga, no olvides diversificar tu inversión, recuerda que es la mejor forma de minimizar riesgos.

· Definir tu perfil de inversionista (qué tanta tolerancia tienes al riesgo). Si eres conservador, moderado o arriesgado; eso dependerá de varios conceptos como: tu edad, obligaciones financieras, objetivo de la inversión, horizonte de inversión y rentabilidad deseada entre muchas más.

¿Las deudas son malas?

Según un estudio que analiza las finanzas de los millennials, publicado por Price Waterhouse Coopers (PwC), una de las firmas de consultoría y servicios más prestigiosas del mundo: “el 81% de los millennials tiene una deuda a largo plazo. El 53% tiene las tarjetas de crédito sobregiradas y el 50% no podría atender un imprevisto si se le presentara en este momento”.

Si te encuentras entre quienes tienen muchas deudas y no saben cómo salir de ellas, empieza liquidando primero las que tienen intereses más altos y que por lo tanto se hacen más grandes rápidamente. Recuerda que no todas las deudas son malas, por eso debes aprender a relacionarte con ellas. Para eso, debes diferenciar entre deudas buenas y deudas malas.

La deuda buena es la que utilizas para ganar más dinero, por ejemplo, invirtiendo en tu negocio. Esta es la que adquieres con instituciones de servicios financieros. Debe estar acompañada de un plan que te permita tener claro cómo vas a pagarla y cómo te va a ayudar a generar más ganancias.

Las deudas malas son las que obtienes cuando compras objetos que pierden valor con el paso del tiempo, por ejemplo: ropa de moda, fiestas, consumo en restaurantes, entre otras más.

Dedicar un porcentaje de tus gastos, a gustos personales es totalmente válido, pero debemos considerar siempre las prioridades y el consumo responsable. Considera que el pago de deudas al mes, no debería sobrepasar el 30% de tus ingresos y de hecho, tampoco debería abarcar un gran porcentaje de tus gastos generales (Educación Financiera Actinver, 2021).

Conclusión

La realidad económica de los millennials es distinta de otras generaciones. Ellos tienen la gran oportunidad de forjar un mejor futuro financiero. Ellos son independientes, tienen altas expectativas de vida, les gusta conocer, explorar, buscar y, si lo amerita, arriesgar. Está muy claro: buscan independencia económica.

Ante esta nueva generación, los asesores financieros tienen un papel clave para ayudarlos a comprender las diferentes opciones de inversión y sus beneficios a corto, mediano y largo plazo y logrando un control de su futuro financiero. (Educación Financiera Actinver, 2021)

Bibliografía

CONDUSEF. (22 de marzo de 2021). Obtenido de https://www.condusef.gob.mx/

Educación Financiera Actinver. (22 de marzo de 2021). Obtenido de https://educacionfinancieraactinver.com/course/view.php?id=662#section-1